
El uso de psicodélicos en contextos terapéuticos ha ganado cada vez más relevancia a nivel global. En países como México y Chile, organizaciones y legisladores trabajan activamente para regular y despenalizar el uso de hongos psilocibios, reconociendo su potencial para tratar trastornos de salud mental.
Sin embargo, la regulación es clave para garantizar que estas terapias sean seguras y accesibles. Instituciones como SIEP Chile están liderando la conversación a través de investigaciones, encuentros y alianzas internacionales, buscando equilibrar el conocimiento científico y los saberes ancestrales.
El futuro de los psicodélicos está en construcción, y la sociedad juega un papel fundamental en apoyar iniciativas que promuevan la investigación, reduzcan riesgos y fortalezcan el diálogo público sobre este tema.
